Toda película que empieza no necesariamente tiene un punto final. Esa parece ser la nueva regla del cine pochoclero hollywoodense, donde todo género tiende a convertirse en franquicia. Y las películas de superhéroes o protagonistas de músculos inflados van a la cabeza. Año tras año, se puede ver a los mismos actores exigiéndole al cuerpo la misma resistencia, fuerza y velocidad que la primera vez. ¿Cómo hacen?

Los entrenadores que trabajan con las estrellas de Hollywood la tienen difícil. Es que no sólo tienen que dedicarse a dejar abdominales relucientes, sino que además tienen que lidiar con hombros, rodillas y espaldas de actores con casi o más de 50 años.

Tom Cruise (55) hizo su aparición en Misión imposible en 1996, Vin Diesel (50) empezó en el 2001 con Rápido y furioso, y Robert Downey Jr. (52) se incorporó al Universo Cinematográfico de Marvel en 2008. En algunos casos pasaron más de 20 años, en otros 10, y estos hombres siguen apareciendo en pantalla, cada vez más grandes y sus cuerpos cada vez más extremos.

Tom Cruise en 1996 y 2015. Uno de los hombres que desafían los años y la masa muscular. Foto: Rex/ Photofest.

“Históricamente, el superhéroe ideal o estrella de acción estaba construido alrededor de un cuerpo robusto y una cara bonita”, comentó a The Hollywood Reporter Philip Goglia, el nutricionista detrás de la transformación del cuerpo de Chris Pratt para película Guardianes de la Galaxia. Pensando en que la tercera entrega e la franquicia Pratt tendrá 42 años, Goglia afirmó que “cada año las apuestas suben”. Así pasa con Cruise, que se encuentra en la preproducción de la secuela de Top Gun (1986), y con Hugh Jackman (48), que acaba de terminar con 17 años de Wolverine.

Batman, the huge knight

También ha sido un tema para Ben Affleck (44) en Batman vs Superman (2016) y lo será nuevamente en la próxima película de la Liga de la Justicia. Según contó su entrenador Walter Norton Jr., el director Zack Snyder pidió a un hombre murciélago aún más grande que los anteriores. “Quería un boxeador de peso pesado físicamente imponente y las personas que diseñaron el traje lo modelaron a partir de Arnold Schwarzenegger“, afirmó.

Muy notoria diferencia muscular entre el Batman de Michael Keaton y el de Ben Affleck. Foto: Photofest.

Un Affleck de 1,90 metros de altura tuvo que bajar el 6,8 por ciento de la grasa de su cuerpo hasta alcanzar los 90 kilos para la película Atracción Peligrosa (2010). Dos años después, y con la ayuda de Norton,  llegó a los 103 para vestir el traje de Batman. “Se dan cuenta lo increíblemente alta que ha subido la bara”, señaló su entrenador.

Cuánto más grandes, más preparados

Según los especialistas, quien puso la bara alta fue Sylvester Stallone, hoy de 71 años, pionero en peleas y secuelas. “Creo que Rocky cambió el juego”, afirmó a The Hollywood Reporter Gunnar Peterson, quien ha trabajado de forma intermitente en los últimos 30 años con el actor. “Stallone es el perro más viejo en esta pelea y se pone más presión a sí mismo que cualquier otro”, señaló.

La cuestión es que cuanto más grandes de edad están, más músculos parecen tener. El entrenador Duffy Gaver le explicó al mismo medio que la explicación es fisiológica: “una manera sencilla de verse saludable para cualquier hombre en sus 40 o 50 años es llevar un poco más de masa muscular”.

Pero, claro, no es lo único importante. Según los expertos, la madurez en términos mentales también aporta. La dedicación, la fortaleza y la voluntad para mantener el entrenamiento y la dieta también se asentarían con los años.