En algún momento la más importante fue My Space, después vino Bandcamp y hasta volvió Myspace con casi el mismo nombre. Casi. Ahora, además, existe Drooble, una red social en la que músicos de todo el mundo pueden conectarse e intercambiar ideas y que, entre productores y artistas, ya tiene unos diez mil usuarios en Argentina.

“Creamos un lugar que une a músicos de todo el mundo y les da una plataforma para que desarrollen su potencial” explicó la CEO y cofundadora de Drooble, Melina Krumova, también guitarrista de la banda Grimaze.

La startup tiene base en Europa del Este. Además de ofrecer espacios para discusiones, feedback y crear música con otros usuarios, la plataforma ofrece herramientas para aprender –y enseñar- a tocar instrumentos. Otras opciones son la posibilidad de armar un recital o concierto, crear la página de la banda y promover las canciones en función de la ciudad en la que esté el grupo.

La economía del karma

En principio, Melina Krumova participó en la creación de RockSchool, una ONG orientada a ayudar a músicos alternativos y emergentes en Bulgaria, su país de origen. Pero quiso expandir ese trabajo. “Con Drooble queremos cambiar la cultura de la comunicación entre músicos para que se apoyen mutuamente. Por eso implementamos la economía del karma, que básicamente significa que si contribuís a la comunidad y ayudás a otros músicos, ganás puntos que luego podés utilizar de varias maneras para promover tu música”, señaló.

Esos  puntos de karma son la base para que la banda o el  músico pueda ser promocionado en la red social como artista de la semana o ser entrevistado por los cronistas del blog de Drooble. E definitiva, la idea detrás de esta iniciativa es ofrecerles a los músicos servicios y herramientas de promoción que generalmente son muy costosos.

Todos los servicios de Drooble y features promocionales son gratuitos. La clave es participar y colaborar para conseguir puntos y así acceder a más herramientas. ¿La probarías?